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Perfiles de Víctimas del Conflicto Armado en Colombia. Historias de vida, en honor a la memoria y la reconciliación de la Nación.

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“Diez años después recibí los cuerpos de mis hijas”: Blanca Nieves Meneses

“Diez años después recibí los cuerpos de mis hijas”: Blanca Nieves Meneses 

El primero de enero de 2001 en Putumayo Blanca Nieves Meneses sufrió el secuestro de cuatro hijas. Desde entonces, luchó por encontrar con vida a Jenny Patricia, Nelcy Milena, Mónica Liliana y María Nely.

“Recuerdo que yo estaba cocinando, en mi casa, cuando se me presentó un hombre armado con un fusil al que llamaban Raúl, quien era un comandante del grupo paramilitar. El hombre me citó junto con mis niñas y me dijo: La necesito a usted y a sus hijas esta tarde, pasaré a las 6:30 p.m. a recogerlas”[1]
Para sorpresa de Blanca Nieves y en medio del temor que ya la acompaña por la amenaza, el grupo ilegal llegó media hora antes: “A Jenny Patricia le ordenaron subir a una moto y a las otras tres niñas a una camioneta blanca con mi hijo pequeño y mis cuatro nietos”[2] con ese relato recuerda Blanca Meneses la pesadilla que comenzó a padecer su vida.

Esa noche, llena de dolor, tendría aún más escenas de pánico. Hacia las 9 de la noche, la madre de las victimas regresó llorando, denunciando a todo el pueblo y a las autoridades con un grito que aún retumba: “¡Se llevaron mis hijas, se las llevó el comandante Guillermo! Él dijo que se las llevaba y que más tarde me las entregaba”[3]...Pero sus hijas nunca volvieron.

Desde entonces, las jóvenes permanecieron desaparecidas durante diez años. En su cautiverio se esclareció, según informes forenses, que hubo torturas con signos de violencia y, al mismo tiempo, que sus restos fueron enterrados en una fosa clandestina donde permanecieron olvidadas por las autoridades durante diez años[4].

Pasó dicho lapso y los restos de las cuatro hermanas fueron, finalmente, devueltos a su madre. “Un gran oso blanco de peluche 'decoró' uno de los pequeños ataúdes, mientras que rosas rojas se ubicaban sobre los otros tres”[5].

Al lado de Blanca Nieves estaba Nancy, quien fue la única hija mujer que quedó con vida y que se expresó así tras lo sucedido: “Nunca pensé que me las devolverían de esta forma”.

El día que fueron entregados los restos de sus hijos a la señora Blanca Nieves, por medio de la Fiscalía, en una ceremonia que tuvo lugar en las oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas  para los derechos humanos en Bogotá, se aseguró que las jóvenes (la menor de ellas de tan solo 13 años) fueron brutalmente asesinadas por los paramilitares que operaban en el Putumayo, de acuerdo a la organización de Derechos Humanos Minga[6].

Pese a ese durísimo golpe y sin importar grandes riesgos, Blanca Nieves y Nancy no bajaron los brazos y emprendieron una lucha por muchos años en la búsqueda de la justicia por las siempre recordadas Jenny Patricia, María Neli, Mónica Liliana y Nelsi Milena Galarraga Meneses quienes además eran gemelas.

Esa lucha, más allá del dolor y de la pérdida irreparable que significa perder a varios hijos, aún tiene un mensaje final: “A todas las otras madres de desaparecidos les digo que sigan buscando. La justicia no puede demorarse, la justicia tiene que llegar a tiempo”[7].


[1] Bautista, Guatame y Torres.  Bogota, Colombia, 2015. Desapariciones Forzadas de Mujeres en Colombia, Un Estudio de Conflicto Armado 1985-2005. Capítulo 4, 9°caso. Pag109

[2] Ibíd.

[3] Ibíd.

[4] Ibíd. Pag. 109,110

[5] Tomado de  Haugaard y Nicholls, 2010. Rompiendo el Silencio, en busca de los desaparecidos en Colombia. Pág. 8.

[6] Ibíd.

[7] Ibíd.